Aporte de Pío XII a la Eclesiología

Nació el 2 de marzo de 1876 en Roma. Hijo de Filippo Pacelli. Se ordenó Sacerdote en 1899, llegaría a ser catedrático de Derecho canónico en el Instituto Pontificio del Apollinaire y de diplomacia eclesiástica en la Academia de Eclesiásticos Nobles en Roma. En 1901 ingresó en la secretaría de Estado del Papa y a partir de 1904 colaboró con el arzobispo (luego cardenal) Pietro Gasparri en una nueva codificación del derecho canónico, publicada en 1917.
En 1914 sucedió a Gasparri en el puesto de secretario del departamento de asuntos extraordinarios eclesiásticos del Papa y tres años después fue consagrado arzobispo titular de Sardes, además de nuncio apostólico en Baviera. En este último puesto intentó una mediación del papa Benedicto XV para concluir la I Guerra Mundial.
En 1920 fue nombrado primer nuncio papal en Alemania y en 1924 y 1929 negoció concordatos entre el Vaticano y los estados alemanes de Baviera y Prusia, respectivamente. En este último año fue llamado a Roma y nombrado cardenal y secretario de Estado de la Santa Sede, cargo en el que ejecutó las políticas del papa Pío XI. Ganó reputación como diplomático hábil y capaz y estableció un precedente viajando fuera de su jurisdicción oficial a Francia, Argentina y Hungría.
Ascendió al trono papal el 2 de marzo de 1939 como Pío XII. Trató de impedir la II Guerra Mundial con su diplomacia personal y publicó numerosos ruegos por la paz y contra el totalitarismo. Protestó contra muchas acciones de los gobiernos alemán e italiano, en particular el bombardeo de la ciudad del Vaticano por los alemanes en 1943.
En su importante encíclica El cuerpo místico de Cristo (1943), explicó la doctrina teológica de la Iglesia como cuerpo místico de Cristo y condenó el falso misticismo. En sus encíclicas Inspiración del Espíritu Santo (1943) y Sobre el género humano (1950) pidió rigor en la interpretación de los textos bíblicos y precaución al adoptar sin sentido crítico las enseñanzas científicas modernas apartándose de las tradiciones de la Iglesia.
En 1946 nombró 32 nuevos cardenales al Sacro Colegio, que quedó establecido en 69 miembros (uno menos que en la dotación tradicional de 70) y por primera vez compuesto por representantes de todos los continentes. Continuó e intensificó las políticas anticomunistas de su predecesor. En 1949 publicó una proclama histórica en la que declaraba que los católicos que apoyaran al comunismo podrían incurrir de forma automática en la pena de excomunión.
Abrió el 25 Año Santo de la historia de la Iglesia el 24 de diciembre de 1949. El mes de noviembre siguiente publicó la constitución apostólica Dios munificientísimo en la que se definió la Asunción de la Virgen María como dogma de fe. En su mensaje cristiano del año 1950 anunció oficialmente el hallazgo de la tumba del apóstol Pedro en las excavaciones bajo el altar de la Basílica de San Pedro en Roma. El 9 de septiembre de 1953 proclamó el Año Mariano en celebración del centenario de la definición del dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Pío XII falleció en Castel Gandolfo el 9 de octubre de 1958.
Aporte de Pío XII a la Eclesiología El considera a La iglesia como Cuerpo Místico CHRISTI así lo expresa en su encíclica.
La iglesia como “Cuerpo” místico de Cristo
Cristo -dice el Apóstol- es la cabeza del cuerpo de la Iglesia. ( I Cor 12, 12-28)
La Iglesia ha de llamarse Cuerpo, principalmente por razón de estar formada por una recta y bien proporcionada armonía y trabazón de sus partes, y provista de diversos miembros que convenientemente se corresponden los unos a los otros.
Sin exclusión de los pecadores: Hay que atribuir a la infinita misericordia de nuestro Salvador que no niega ahora un lugar en su Cuerpo místico.
Cuerpo “Místico” de Cristo: como el Hijo del Eterno Padre bajó del Cielo para la salvación perdurable de todos nosotros, del mismo modo fundó y enriqueció con el Espíritu divino al Cuerpo de la Iglesia para procurar y obtener la felicidad de las almas inmortales, conforme a aquello del Apóstol: Todo es vuestro y vosotros sois de Cristo; y Cristo es de Dios. Porque la Iglesia, fundada para el bien de los fieles, tiene como destino la gloria de Dios y del que Él envió, Jesucristo.
¿Porque Cristo cabeza del cuerpo Místico? Cristo es la primera causa eficiente de la santidad, ya que no puede haber un acto saludable si no emanan de Él como fuente suprema: "Sin mí, dijo, no podéis hacer nada”. Es evidente que el Hijo de Dios y de la Bienaventurada Virgen María se debe llamar, por la singularísima razón de su excelencia, Cabeza de la Iglesia. Porque la Cabeza está colocada en lo más alto. Y ¿quién está colocado en más alto lugar que Cristo Dios, el cual, como Verbo del Eterno Padre, debe ser considerado como primogénito de toda criatura?
Es también Cristo Cabeza de la Iglesia, porque, al sobresalir El por la plenitud y perfección de los dones celestiales, su Cuerpo místico recibe algo de aquella su plenitud.
http://encuentra.com/de_los_papas/mystici_corporis_christi14395/ http://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/7894/Pio%20XII http://w2.vatican.va/content/pius-xii/it/encyclicals/documents/hf_p-xii_enc_29061943_mystici-corporis-christi.html