Eclesiología en la Primera carta de Pedro

Las Cartas de San Pedro tienen un contenido eminentemente pastoral, tienen como fin, sostener la fe de los cristianos en medio de las persecuciones.
“Por ello vibraís de júbilo, aunque tengáis que sufrir ahora un poco en diversas pruebas. Así la calidad e vuestra fe, de más valor que el oro, que aún después de acrisolado perece, se convertirá en alabanza, gloria y honor en la manifestación de Jesucristo” (1,6-9).
Con esta finalidad, encontramos en la Carta algunos elementos que muestran la naturaleza y la misión de la Iglesia. “la Iglesia es presentada como una comunidad de elegidos y llamados por Dios de las tinieblas a la luz admirable (cf. 1Pe 1,1; 2,9) Los cristianos (así llamados ya por Pedro: 1 Pe 4,16) son los creyentes en Jesús, forman un “linaje escogido”; son sacerdocio real, nación consagrada, pueblo adquirido (cf. 1 Pe 2, 9)” (García. p. 34).
Estos títulos, que antes eran atribuidos al Viejo Israel ahora son parte constitutiva del pueblo de la Nueva Alianza, que es la Iglesia de Cristo.
Vamos a mirar los elementos fundamentales que nos presenta la carta con relación a la Iglesia – la comunidad de fe – los Cristianos. Que viven según Cristo, que murió a la carne y resucitó según el espíritu, por el cuál fuimos salvados por el agua del bautismo, que nos da una conciencia limpia por la resurrección de Cristo Jesús (cf. 1 Pe 3, 18-22). Para facilitar nuestro rastreo he tomado puntos clave, que nos lleven en un rastreo progresivo de los elementos eclesiológicos presentes a lo largo de la carta.
Llamada a la santidad:
“sino, como es santo el que os llamó, sed también santos en toda vuestra conducta” (1,15)
La palabra conducta aquí referida, entendida bíblicamente hace alusión a una marcha atrás, a un retroceso- hacia Dios, de la tierra extranjera. Es entonces el sentido de regreso a la casa paterna, de la tierra del pecado.
“En este pasaje se subraya la diferencia respecto a los no cristianos. No vivir conforme a las “pasiones”, los códigos o los modelos corrientes, sino ser o hacerse “santos”, en una línea de equiparación o asimilación a Dios” (Brox, p.106).
Piedras vivas para edificar
2,4-5 “Acudid a él, piedra viva… también vosotros servid de piedras vivas para edificar una casa espiritual…”
A esta piedra viva y verdadera deben asemejarse las otras piedras. Las piedras vivas, para colocar sobre la primera piedra angular que es Cristo.
Es una alegoría que nos muestra el contraste que hay entre la casa antigua y la nueva. “Moisés se ocupó de la casa antigua; Cristo, como Hijo, está puesto al frente de la nueva casa de Dios (Hb. 3,2-6; 10,21)” (Schelkle).
Linaje escogido, sacerdocio real, nación Santa, pueblo adquirido por Dios.
2,9 “pero Vosotros sois linaje escogido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para anunciar las grandes acciones del que os llamó…”
Títulos honoríficos que se referían en el AT a Israel como pueblo elegido por Dios.
Sacerdocio: es la dignidad del servicio divino, que en el AT significaba poder acercarse al altar, ofrecer el sacrificio y ser mediador entre Dios y el pueblo, que sólo podía acercarse al umbral del santuario.
La esperanza de Israel es ahora realidad en la Iglesia. Su pueblo es sacerdotal en cuánto está ante Dios y tiene abiertos todos los accesos a él (Rm 5,2; Ef 2,18). Todos ofrecen sacrificios espirituales (Petr 2,5). Todos tienen la misión del anuncio”. (Schelkle. p. 90). La Iglesia es un todo sacerdotal, en cuanto todos los creyentes están en relación inmediata con Dios.
Realeza: es la auténtica libertad y la autodeterminación de la propia vida.
Anunciar las grandes acciones de Dios
No son las cualidades de Dios, sino sus acciones retaiv;el anuncio de estas grandes acciones se llama ἀρεταλογία; y su mensajero aretavlogos . Este anuncio consiste en anunciar la llamada de los creyentes por Dios.
Conducta ejemplar
2,12 “
No se emplea la palabra agatoς (bueno) pues no puede ser buena en sí; sino que se emplea la palabra kaloς (hermoso-bueno) pues la conducta debe aparecer como buena en el exterior, como dignos del sacerdocio de Cristo, para convencer a los cristianos.
La imagen del pastor y su rebaño.
2,25 “Erais como ovejas extraviadas, pero ahora os habéis vuelto al pastor y guardían de vuestras almas”.
Es una bella metáfora, diría yo, por excelencia eclesiológica. Denota aquellas ovejas que se han extraviado, y están lejos y enfermas; y la actitud del pastor que, con amor sale a su encuentro para reunirlas y cuidarlas. Es una imagen que se le aplica a Cristo.
En el AT Yahweh es visto como pastor y guardián del pueblo. Cristo es entonces el que conoce protege y dirije a su comunidad.
Muerte – Agua – Resurrección
En los versículos 18-22 del capítulo tercero, se presentan los elementos que son a mi parecer, constitutivos en relación a la Iglesia.
Primero nos situa frente al ejemplo de Cristo que murió una vez a causa del pecado para conducirnos a Dios (v.18) Exhortando así a la comunidad a seguir el ejemplo de Cristo que padeció, teniendo este padecimiento un final redentor. Pues resucito y está sentado a la diestra de Dios (v.22). El agua del Bautismo como símbolo de una purificación interior (v.21)
Consejos a los presbíteros 5, 1-4
Así como la comunidad está llamada a ejercitar el bien- los ancianos están llamados de forma especial, a practicar el bien en el cumplimiento de su diario deber. Con unas anotaciones muy especiales, el autor de la de Pedro une estrechamente esta tarea a la tarea de Cristo que es pastor. Por eso se les encarga:
Apacentar el rebaño
Vigilar
No por obligación, sino de buen agrado, en un servicio generoso a Dios; siendo modelos para el rebaño; no como meros empleados, sabiendo que la paga será grande: el versículo 4 dice “y cuando se manifieste el mayoral de los pastores…conseguirés la gloriosa corona de amaranto”. “Esta corona de flores de un rojo oscuro es símbolo de la gloria imperecedera de Dios, de la que ellos mismos serán partícipes. Gloria eterna será su recompensa y el premio de su victoria”. (Schwank. P. 131).
Bibliografía
GARCÍA EXTREMEÑO, Claudio. Eclesiología. Comunión de vida y misión en el mundo. En: https://books.google.com.co
SCHWANK. Benedikt. El nuevo testamento y su mensaje, Primera carta de san Pedro, Herder.
HERMANN SCHELKLE, Karl. Cartas de Pedro Carta de Judas, Actualidad bíblica 39.
BROX, Norbert. La primera carta de Pedro, Sígueme, Salamanca.