ECLESIOLOGÍA DE SAN PABLO EN LA CARTA A LOS COLOSENSES

ECLESIOLOGÍA DE SAN PABLO EN LA CARTA A LOS COLOSENSES
En las cartas apostólicas de Pablo, se evidencia una eclesiología nacida de la experiencia del apóstol con Jesucristo. Esta idea de iglesia parte de unas bases fundamentales:
Un presupuesto teológico fundamental: “único plan divino de salvación que se desarrolla a través de la historia de salvación”
La experiencia mística que se relata de San Pablo camino a Damasco, ella es de tipo determinante en el concepto de eclesiológico del apóstol.
El misterio de la iglesia es un carisma, que tiene su fuente en la acción del Espíritu Santo 1 Cor 12,4-11.
LA ECLESIOLOGÍA DE SAN PABLO:
IGLESIA COMO “CUERPO DE CRISTO”
En las cartas paulinas, aparece la idea de los cristianos formando parte del Cuerpo de Cristo, como ejemplo se encuentran: la carta de Pablo a los Romanos y a los Corintios escritas entre los años año 57 – 58 aproximadamente:
Así también nosotros, aunque somos muchos no formamos más que un solo Cuerpo en Cristo: los unos somos miembros para otros. Rm 12,5.
¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? Entonces, ¿había de tomar yo los miembros de Cristo para hacerlos miembros de prostituta? ¡De ningún modo! 1 Cor 6,15.
Pero es en las cartas de Pablo a los Colosenses y Efesios, escritas aproximadamente entre los años 60 - 62, donde el término Cuerpo de Cristo adquiere el carácter central de su eclesiología:
Esos tales deberían mantenerse unidos a la cabeza, de la cual todo el cuerpo, por medio de junturas y ligamentos, recibe nutrición y cohesión, para ir creciendo conforme al designio de Dios. Col 2,19.
Lo anterior manifiesta una profundización del misterio eclesiológico que se presentó con el tiempo y la experiencia de Dios en el apóstol.
CONCEPTO ECLESIOLÓGICO DE CUERPO DE CRISTO EN LA CARTA A LOS COLOSENSES.
Para Pablo el Cuerpo es un organismo vivo, con una unidad orgánica, que se encuentra jerárquicamente estructurado y organizado (Col 2,19), en donde la fe y el bautismo hacen que el cristiano se revista del hombre nuevo (Col 3,10), y una vez unidos todos se hacen un solo cuerpo (Col 3,15), y este no es otra cosa que la iglesia que tiene como cabeza a Cristo (Col 1,18-24).
Hay una distinción y evolución en la concepción del Cuerpo eclesial con relación al Cristo individual. La iglesia como comunidad de creyentes se anticipa en la primera carta a los Corintios 12,27-28, pero se encuentra como tal en Colosenses 1,18.24 y en Efesios1,22-23; 5,23-30.
El Espíritu Santo, es fundamental en esta concepción eclesiológica de Cristo (cabeza) - Iglesia (cuerpo), por el peligro de la aparente separación de Cristo en los cielos y Cuerpo como comunidad (iglesia) en la tierra. La corriente vital entre ambas se realiza por las funciones que ejerce el Espíritu Santo Flp 1,19-20.
ORIGEN DEL CONCEPTO “IGLESIA CUERPO DE CRISTO” EN SAN PABLO
Esta referencia que realiza San Pablo de Iglesia como Cuerpo de Cristo, constituye una base fundamental para entender la teología y pensamiento paulino.
En el Nuevo Testamento, Pablo es el único que emplea el concepto “cuerpo” designándoselo a la Iglesia como Cuerpo de Cristo. Son muchas las teorías sobre el origen y raíces de este pensamiento, algunas de ellas apuntan a:
Filosofía estoica popular.
Fábula del cuerpo y miembros difundida en la antigüedad como la de Menecio Agripa.
El mito de Urmensch en su aplicación judía.
Concepción semítica antigua de la solidaridad de la estirpe
Pero actualmente no existe ningún acuerdo para indicar el origen eclesiológico en San Pablo.
BIBLIOGRAFIA
ANTÓN, A. (1977). La Iglesia de Cristo. Madrid: B.A.C.
BOVIS, A. (1962). La Iglesia y su Misterio. Andora: Casal I Vall.
BIBLIA DE JERUSALÉN. (1998). Bilbao: Desclée De Brouwer.