La Iglesia en el Evangelio de Marcos: Logro del Resucitado, fracaso de los discípulos

La Iglesia: el deber ser del Discípulo
En un comentario que hacía para aquel entonces el cardenal Joseph Ratzinger sobre la eclesiología en el Concilio Vaticano II decía: "una Iglesia que exista sólo para sí misma es superflua. Y la gente lo nota enseguida. La crisis de la Iglesia, tal como se refleja en el concepto de pueblo de Dios, es "crisis de Dios"; deriva del abandono de lo esencial. Lo único que queda es una lucha por el poder". De cara a esta afirmación del cardenal, nos podemos hacer una pregunta urgente: ¿Cuál es la esencia de la Iglesia? En este trabajo les propongo dar una primera respuesta a la cuestión desde la particularidad del evangelio de Marcos.
Permítanme como introducción acudir a un relato ya bastante conocido por todos ustedes, se trata de Moisés y la liberación del pueblo de Israel. Pensemos en aquel momento en el que ya un adulto Moisés viendo que maltrataban a un Israelita, asesino al egipcio que cometía ese agravio; sobre tal situación comenta el libro de los Hechos diciendo que nuestro personaje realizo esta acción pensando que sus hermanos, hijos de Israel, lo verían a él como el salvador enviando por Dios. Desafortunadamente para Moisés esto no fue así, fracaso en su idea y debió huir a la tierra de Madián. Luego ya pasados varios años, el mismo Dios libera a su pueblo de la opresión de los egipcios usando a Moisés como instrumento de tal proeza. Así pues, quien logra el proyecto de liberación del pueblo Israelita no es Moisés, sino el mismo Dios a través del profeta y legislador. Seguramente el relato sagrado no lo pretendía así, pero aquí se establece ya lo que en definitiva es lo fundamental de la Iglesia de Dios y, aquí entramos, ahora sí, en la cuestión de lo esencial de la Iglesia en el evangelio de Marcos.

Pensando en la Iglesia como comunidad, lo que nos debe ocupar es el surgimiento de los Doce en el relato de Marcos (1,16-20). El ser discípulo no surge de una motivación propia. El discipulado se da por un llamado que realiza Jesús creando la decisión en la personas de seguirlo (cf. González 75). Una opción por la persona de Jesús que en los discípulos es un negarse a sus propios proyectos e ideas (1,34), "deben vivir para Dios y su programa" (Kapkin 341). Sin embargo, esta adhesión al proyecto de Dios y Jesús se debe dar de una manera concreta, en el servicio a los otros haciéndose esclavo, es decir, sin esperar ninguna recompensa, sin buscar algún puesto de privilegio (8,35-43). Si siguiendo a Jesús se busca algún tipo de poder, se estará utilizando a los más débiles y por tanto alejándose de la causa de Dios. "Son las dos cosas que esperan obtener del pueblo quienes se apacientan así mismos, no a las ovejas: un salario para hacer frente a la necesidad, y el favor del honor y de la alabanza" enseñaba San Agustín. Esto se comprueba en el evangelio de Marcos cuando Jesús advierte sobre los escribas (12,38-40). Ellos se apartan del proyecto de Dios, hecho que se demuestra al no servir a los más débiles; los escribas no se hacen esclavos, estos se apacientan así mismos buscando honor y devorando los bienes de las personas más frágiles. Así pues, adherirse al proyecto de Dios sirviendo a los otros es el deber fundamental dado por Jesús para los Doce según el evangelio de Marcos. En este contexto, el llamado de Jesús es la condición de posibilidad para la existencia de la comunidad que sigue a Cristo cumpliendo la voluntad de Dios por medio del servicio. En Marcos si no se da la negación del propio yo, no hay adhesión a Cristo y por tanto no habrá Iglesia. De esta manera, desde Marcos, surgen estas interrogantes: ¿Logran los Doce comprender el proyecto de Jesús? ¿Entienden ellos la esencia de la comunidad que Jesús está formando? La experiencia de fracaso en Moisés y el logro de Dios en la liberación del pueblo de Israel pueden marcar los criterios para entender el recorrido de los Doce en el evangelio de Marcos.
El fracaso de la Iglesia: Alejarse del fundamento
¿Comprenden los discípulos lo fundamental del seguimiento a Cristo desacuerdo evangelio de Marcos? Recordemos que la Iglesia en Marcos solo existe en su relación con Jesús y en la adhesión a su proyecto que se traduce en servicio hasta dar la propia vida. Esta esencia la muestra el mismo Marcos cuando habla del Señor que pronuncia estas palabras: "Si alguno quiere venir en post de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga. Por que quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvara" (8,34-35). Es claro el Evangelista en mostrar que los Doce solo serán seguidores de Jesús si dejan sus propios proyectos -negarse- y si se vinculan totalmente al plan de Dios –la cruz- hasta entregar su propia existencia. Pero claramente esto no sucedió pues cuando Jesús es traicionado por Judas en el Getsemaní, todos los discípulos abandonan al Señor (14,43-52). El padre David Kapkin describe esta situación: "Los discípulos de Jesús nunca estuvieron a la altura del seguimiento; la defección era desde el comienzo previsible..." (621).
Aquí quisiera explicar brevemente como los Doce llegan a separarse de aquello que los hace verdaderamente discípulos y comunidad, y por tanto entender el fracaso de ellos como seguidores de Cristo. Cuando Jesús anuncia por primera vez su pasión y resurrección (8,31-33), Pedro reprende a Jesús para impedir que llevara a cabo la misión que tenía encomendada, el discípulo se "se ha querido convertir como en maestro de su maestro" (Kapkin 335-336). Esto mismo se ve reflejado en Pedro al momento de la Transfiguración, el discípulo quiere quedarse allí para que Jesús no continúe su camino de pasión. Esto vale no solamente para Pedro, sino para todos los discípulos, ellos con estas actitudes no son más cercanos a Cristo, sino que por el contrario se alejan de Él. Ellos juzgando a Jesús, quieren en realidad, permanecer en sus propios proyectos y de esta manera olvidan su deber ser frente a Jesús, viviendo paralelamente a su plan dado por el Padre. Esta incomprensión del proyecto de Dios para Jesús, me parece es el fracaso de los Doce. La comunidad discipular que en Marcos usurpa el lugar del Maestro para encaminar las cosas como a ellos les conviene, se parece a un Hombre que sin querer subir por las escaleras a la sima de un rascacielos, pretende llegar a ese lugar, por sí mismo, de un solo brinco. Los Doce deberán aprender que para llegar a la sima del rascacielos necesariamente tendrán que seguir el camino de sacrifico que ofrecen las escaleras.
El logro de la Iglesia: El resucitado
Pero ¿Cómo retoman los discípulos el camino? ¿Cómo restablecen los discípulos el vínculo intimo con Jesús que los hace Iglesia, que los hace comunidad? En este punto de la discusión quisiera subrayar lo mucho que dice el pasaje de Marcos que habla de la mujer que unge al Señor con un perfume muy caro. El Padre kapkin afirma sobre este hecho que la mujer "proclamó anticipadamente Mesías al crucificado" (578). Esta mujer comprende quien es Jesús y por eso realiza un gesto en el que entrega su vida. ¿Cómo llegaran los discípulos a tal comprensión? Toda respuesta se esconde en el relato que hace Marcos de la resurrección del Señor (16,1-8); Dios ha actuado en Jesús y ha resucitado por eso está el sepulcro vacío, el supuesto fracaso de Jesús en la cruz, ahora se hace el más grande logro tras su resurrección; los discípulos comprenden que Jesús debía pasar por la pasión para llegar a la gloria, y este comprender es entender que deben regresar a Galilea como Jesús se los había anunciado: "Heriré al pastor y se dispersaran las ovejas. Pero cuando resucite, iré delante de vosotros a Galilea" (14,27-28). De esta manera la resurrección se convierte en un nuevo llamado para que los discípulos se reencuentren y así "la comunidad cristiana original nace, entonces, de la renovada iniciativa de Jesús que, como ya resucitado vuele a congregar a los discípulos. Esta renovada iniciativa de Jesús es la causa única del surgimiento de la Iglesia." En conclusión, en Marcos, el plan de una Iglesia que esté unida totalmente a Cristo no podrá concluir en fracaso alguno por que siempre ha sido una iniciativa de Jesús, su esencia es el mismo Señor, la Iglesia existe por su relación directa con el Señor, vinculo que solo se manifiesta en la entrega de la vida, en el servicio. En Marcos a Iglesia es pues un suceso de doble sentido, la resurrección de Jesús que por iniciativa de él y no de los discípulos congrega en comunidad. Este es logro de Dios donde estuvo el fracaso del hombre.
Permítanme regresar al hecho Bíblico del principio y concluirlo. Como es sabido Moisés a pesar de liberar el pueblo Israelita de la esclavitud egipcia no pudo entrar a la tierra prometida. Sin embargo, la promesa fue cumplida; el don de la tierra es recibido por la adhesión incondicional al Dios de Israel, es decir por la fidelidad. Esa misma fidelidad es la que los cristianos debemos tener hacia a Jesús de una forma concreta, sirviendo a los hermanos, muriendo con ellos; de lo contrario seremos otros Pedros que Justificaremos nuestros egoísmos huyendo al dolor del hermano y así seremos un fracaso como Cristianos porque no nos vinculamos al proyecto de Jesús que fundamenta la Iglesia.